
Cuando Misha sugirió que la sabiduría es atreverse a formular preguntas tontas temí que sobreviniera el silencio. Eché a pensar en que soy lo que soy y no lo que parezco, pero en mi cultura la imagen es oro. Hare Krishna, comentan: va vestido de naranja. Martha, mira! es escritor, escribe muy raro. Oh, es listísimo, comentó esa cosa tan…lista. ¿Pero qué tenemos aquí..? Si es el tonto de Joe; Joe siempre viene con esas preguntas tan tontas…
De acuerdo a la palabra del maestro entonces el principal obstáculo para saber no es intelectual sino emotivo. Deseamos parecer sabios antes de serlo puesto que la cultura de la imagen lo exige. Nuestra cultura se disfraza mogollón porque todo lo que busca es llamar tu atención y que de ese modo la veas. Porque para ella el único modo es verse a través tuyo y averiguar qué coño es. De ese modo todos, absolutamente todos quienes practicamos en su culto acabamos como locos también, disfrazados para que otros nos vean, desde fuera, interrogando a sus ojos ¿cómo me veo? Porque siempre está fuera el que observa… siempre está fuera el que juzga… Es siempre otro el que responde tus preguntas.
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